viernes 3 de julio de 2009

BIENVENIDO NUEVO AÑO!!!!!









En la sede comunitaria de la Junta de Vecinos Nº10 Huachocopihue, realizamos nuestro segundo evento comprometido como organismo colaborador del proyecto denominado "Protegiendo la biodiversidad de bosques y humedales: una experiencia de gestión participativa de Reservas naturales Urbanas en el barrio Huachocopihue, Valdivia". En esta oportunidad dimos la bienvenida al año nuevo, sembrando de esperanza, tradiciones, amistad y compañerismo una jornada que se extendió desde las 16.00 hrs, hasta las 20 horas aproximadamente del día sábado 27 de junio.
Esa fría y lluviosa tarde acudió a nuestra cita, nuestro querido amigo Roberto Matamala que encantó con sus historia de Pedro Urdemales, también Ricardo Mendoza, nuestros hermanos de SORTILEGIO, nuestros queridos Alex Gallegos y Julio Henriquez.
Fue una hermosa tarde, helada, cierto, pero nosotros supimos darle calorcito hogareño con navegado, sopaipillas, pebre, piñones calientitos, tecitos y demases.
Compartimos con nuestros hijos e hijas, con nuestras familias, con los vecinos y los amigos y amigas, con nuestros hermanos y hermanas, nuestros compañeros de caminos y batallas, reafirmamos nuestros compromiso mutuo, más allá de cualquier problema, lo importante es el amor, sin amor nada crece, nada se contruye, nada perdura.
Reunamosnos nuevamente, en otra jornada del VIOLETA, por ahí en cualquier barrio, campamento, población o pueblo de nuestra región, con lluvia, con frio, con viento, no importa, por ahí andaremos LOS VIOLETA dejando nuestra huella, siguiendo el camino de la VIOLA...

jueves 25 de junio de 2009

1º Encuentro de Poesía Zona Sur




Una exitosa participación fue el resultado de la actividad realizada el día de ayer miércoles 24 de junio desde las 16.00 horas en el campamento Los Girasoles, en el marco del 1º encuentro de poesía Zona Sur, organizado por el Consejo de Cultura de la región de los Ríos.

A partir del martes 23 se realizaron diversas actividades de difusión poética en la ciudad de Valdivia, una de las cuales fue realizada en la Biblioteca Comunitaria del Campamento Los Girasoles, lugar al que llegaron integrantes del Centro Cultural VIOLETA PARRA, DIBAM y Consejo de la Cultura y las Artes Región de los Ríos.
En la oportunidad los integrantes del centro Cultural realizaron actividades de poesía interactiva y poesía visual, encantando a los niños y niñas con lecturas poéticas y de cuentos que luego fueron plasmados en hermosos dibujos.

Fue una fría pero hermosa tarde, donde el calor de la literatura acompañó a los pequeños y pequeñas del campamento y sectores vecinos, en una actividad que refleja el espíritu del Centro Cultural VIOLETA PARRA en colaboración con el Consejo de la Cultura y las Artes Región de los Ríos por democratizar el acceso a la cultura hacia todos los sectores.

lunes 22 de junio de 2009

WETRIPANTU


lunes 1 de junio de 2009

Fallece Premio Municipal de Arte 2008 Pablo Flández

Pintor era miembro del directorio de la CCM
Pesar había entre los miembros de la Corporación Cultural Municipal de Valdivia (CCM) tras conocerse el deceso en la madrugada de hoy viernes del destacado pintor valdiviano Pablo Flández Mena. En la actualidad el artista integraba el directorio de la CCM y era un activo colaborador de sus actividades.
El gerente de la CCM Erwin Vidal expresó su pesar a nombre de los miembros del directorio de la CCM y sus funcionarios por la pérdida del artista, y manifestó sus condolencias a su familia y la comunidad artística local, de la cual dijo Pablo Flández fue un digno representante.
Flández Mena recibió del municipio local el más importante reconocimiento entregado a los artistas valdivianos al serle otorgado el 2008 el Premio Municipal de Arte.
Entre sus actividades más recientes figura su participación como comisario del Concurso Nacional de Pintura “Valdivia y su Río” en enero de este año, certamen del que ya había sido presidente del jurado el 2008. Asimismo, su testimonio quedó perpetuado en el libro editado por la CCM que compiló antecedentes históricos de la creación y desarrollo del certamen. A través de sus vivencias como participante, jurado, ganador y comisario aportó interesantes datos de los primeros años y de la importancia del certamen para los pintores y la comunidad valdiviana, actuando como un verdadero anfitrión del concurso.
En 1984 obtuvo el Primer Premio de “Valdivia y su Río”. De su particular experiencia cuando apenas se iniciaba la segunda versión del certamen se desprende su constante apoyo al arte local y su apuesta por el talento valdiviano, pensamiento que lo acompañó hasta el final de sus días y que plasmó en su importante labor gremial, liderando variadas iniciativas en defensa de sus pares y abogando por su reconocimiento. Actualmente era presidente de la Asociación de Pintores de Valdivia.
Pablo Flández nació en Valdivia en 1954. Desarrolló una intensa labor creativa desde su egreso de la primera promoción de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Austral de Chile en donde se tituló como Profesor de Artes Plásticas. Tuvo al paisaje fluvial como su principal referente temático y su trazo firme y colorido al óleo como su sello distintivo, tanto así que cuando ganó “Valdivia y su Río” fue invitado a exponer en Santiago por la propia directora del Museo de Bellas Artes, Nena Osses, quien quedó impactada por su talento y especial forma de pintar, diferente a todo lo que se realizaba en la época.
El pintor valdiviano obtuvo premios y reconocimientos en Chile e Italia y realizó exposiciones individuales en Chile, Perú, Ecuador, Italia y Noruega, además de integrar numerosas muestras colectivas.

Escrito por: Delicia Jaramillo R.

viernes 29 de mayo de 2009

VICTOR JARA ETERNO...

A nuestro querido padre y hermano Víctor Jara, que para los chilenos y chilenas y hombres y mujeres del mundo de buena voluntad, es y seguirá siendo el cantor, el director de teatro, el creador sencillo y el hombre sensible y bueno que hizo grande a Chile y al que seguimos añorando y amando por siempre. En este día, en que se empieza a hacer justicia y comenzamos a conocer a sus asesinos,que nos quitaron su presencia física, pero jamás la fuerza de su amor, de su espíritu y de sus ideas.
Fesal Chain.

En el barrio
El viento llena las calles
Formando pequeños remolinos
Que se llevan los papeles viejos
La mujer camina con su hija
De la mano
Y el trabajador pasa en bicicleta.
Acá en el barrio se camina lento
Y cabizbajo
Se camina gris
Y a veces sin sentido
Y el viento hace girar una y otra vez
Las hojas en las veredas de polvo
Remolinos, remolinos
Mientras los perros vagos en jauría
Rompen las bolsas de basura.
Acá en el barrio,
Tú haces falta compañero
Se echa de menos tu fuerza
Y tu voz pausada, campesina
Yo en tanto miro por la ventana
De la casa tibia
Del pan horneándose redondo,
Y siento tu presencia
En el cielo de llovizna
Cubriendo la ciudad amurallada
Y este viento, una y otra vez,
Y otra y otra vez, girando
Remolinos, remolinos
Llevándose lejos los papeles
Y los perros
Y las miradas turbias y el desánimo
El viento, que con su silbido
Me trae tu canción de andamios,
Tu canto proletario
Que sube a las estrellas.

viernes 22 de mayo de 2009

BENEDETTI

Así estamos
consternados
rabiosos
aunque esta muerte sea
uno de los absurdos previsibles
(Benedetti)

Benedetti contagio de poesía mis días, provoco de versos mi juventud y me sumergió en un mundo de poesía comprometida tan urgente para esos difíciles días.
Benedetti fue compañero de tanta causa latinoamericana que traspaso, sin duda, todas las fronteras y supo poner la urgencia en nuestro mundo, “El Sur también existe” , que duda nos cabe.
Benedetti fue nuestro poeta, el de todos, de versos simples y sencillos por eso tal vez nos cuesta mucho mas despedirlo.
Benedetti con su partida, dejó inconclusa nuestra poesía, dejo en blanco la primera página de su libro la cual esperaba algún día me dedicara, nos dejo huérfanos de versos de amor, provocadores y enamorados de alguna mujer.
Benedetti en ese encuentro eterno de poetas estará junto a Dalton, Neruda y muchos más, en este nuevo viaje seguramente seguiremos encontrándote, en algún parque de Bogotá, en una calle de Montevideo o acompañándonos en una marcha nueva por la vida y la dignidad de este y todos tus pueblos.
Benedetti bienvenido al No olvido, a nuestra memoria colectiva y vaya para ti todo la gloria
Jaime Rosales O.

martes 19 de mayo de 2009

MI MARIO, EL DE TODOS


Fesal Chain • Poeta, narrador y sociólogo chileno

La primera novela "urbana" real que leí en mi vida, no la primera, sino la más cotidiana, fue Gracias por el fuego, yo tendría a lo más 14 años, eran los tiempos duros, tiempos de guerra sucia y huidas a una Isla Negra abandonada, de mis primeros retozos en chales y muslos tibios. Con ella, nos sentíamos raros, extraños a todos quienes nos rodeaban. Yo le leí en una tarde de viento de otoño, casi a la caída de un sol tenue, La noche de los feos, nosotros, ella y yo, éramos los feos, lo más horribles seres, capaces de descubrirnos una belleza recóndita, solo visible para nuestros ojos en las sábanas de la juventud temprana.
Mis primeros sufrimientos del amor los acompañé con La tregua, de joven quinceañero, sumergido en esas páginas, me convertía mágicamente en un viejo jubilado en búsqueda angustiosa del amor que se me había negado a lo largo de toda una vida. Y cuando en la patria, el escondido dolor de los más valientes, se hacía húmeda neblina que lo cubría todo, yo leía Pedro y el Capitán, para vislumbrar sin sentir en sangre y carne, la tortura de mis hermanos y hermanas, en esas viejas casas negras y escondidas en las cloacas de un Chile enfermo.
Y cuando los primeros chispazos de la rebeldía pública caían como goterones sobre el miedo tantos años reinante y disfrazado de señor formal, corrí una noche hacia el Caupolicán a escuchar al ex Presidente, llevaba bajo mi brazo, como en un acto fallido, el Inventario infinitamente hojeado, marcados con una hoja amarilla de mi plaza, los Poemas de la oficina, que me retrotraían una y otra vez presurosos a La tregua, a Martín Santomé y a Laura Avellaneda.
Ya pasado unos pocos años, no más de dos o tres, escuchando las bellas detonaciones a lo lejos y mirando por la ventana como Santiago entero entre chisporroteos y destellos quedaba completamente a oscuras, yo llevaba como quien lleva el Nuevo Testamento entre los brazos, El cumpleaños de Juan Ángel, la biografía en prosa poética de Raúl Sendic, el más amado de todo en Uruguay, el gran desconocido en este Chile isleño. Y pensando en aquellos que daban dura pelea o estaban encerrados o clandestinos, leía siempre, pensando en mi hijo aún inexistente, "Hombre preso que mira su hijo", porque yo ya en esos años sabía y creía firmemente, como hoy también lo creo, que "uno no siempre hace lo que quiere/pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere".
Y cuando comenzamos de a uno en uno a caminar las calles en silencio y luego a gritar de uno en uno y todos juntos nuestros alaridos contra el horror y a favor de la memoria, y tomaba la mano de mi mujer en las largas marchas de banderas , yo guardaba arrugado en un bolsillo perro, el poema "Vamos juntos..." con tu puedo y con mi quiero, vamos juntos compañero y cantaba "Somos mucho más que dos", mirando los ojos fijos de mi amada y al pueblo entero en su marcha larga.
Y "Vientos de exilio", fueron los versos regalados a mi padre, para recordar en él al otro padre, que vivió y murió en el México lindo y querido sin poder volver a la patria anhelada y a través de él recordar a todos aquellos que aún andan vagando el mundo, llorando la tierra.
Siempre Mario me acompañó en los días del descubrimiento del amor y de la lucha por un mundo más bello. Pasaron los años, muchos años y cuando sentí miedo o desesperanza ya más normal, siempre volví a los poemas de aquel que se autonombraba como un poeta menor, con el humilde orgullo de saberse un poeta cercano al pueblo en su sencillez y simpleza profunda. Así cuando con mi mujer peleábamos o nuestras tardes se hacían de silencio y distancias, yo tomaba a Mario entre mis manos, lo hacía aparecer por mi boca extranjera recitando "Táctica y estrategia" o "Corazón coraza".
Hoy horas antes que Mario, mi Mario y el de ustedes hubiera dejado de existir en cuerpo, yo escribí esta breve poesía en prosa, tratando de emularlo, sin saber que sería mi último homenaje al poeta en vida:
Si el país está deshabitado "si ya los aires no son tan buenos aires" habrá entonces que habitarlo, desplegar nuestras voluntades como antaño, recorrerlo de norte a sur completamente, plantarnos en cada aldea y arrasar las ciudades caminando, iluminarlo con gritos y canciones, limpiarlo con antorchas y banderas, hacer vivir muy dentro nuestro el poema que sabemos, es la fuerza de la vida que nos resta...
En esta noche del 17 de mayo, después de una larga jornada de confrontaciones, abrazos y besos húmedos con mi hijo, que ya cumplió los 15 años, cansado y un tanto preocupado de la vida llena de pasión de mi muchacho, supe de la muerte de Mario Benedetti, del poeta cotidiano que me ha acompañado a lo largo de mi vida, mi mujer está a mi lado al escribir estas palabras, yo le digo que siento mucha pena, que Mario Benedetti haya muerto, ella me mira a los ojos como quizá Laura miraba a Martín en las largas tardes de caminatas y veredas en el Montevideo antiguo y me dice: No Fesal, él no ha muerto, tu poeta y el de todos, no ha muerto...